Evento de Lanzamiento
Palabras VIOLA
Por Félix Manzo
Representante Legal
Centro Cultural Viola Fénix Cía de Teatro.
Quiero partir con una reflexión que escribe Guillermo Ward en la
contraportada del libro, abro comillas:
“Siempre he
pensado que para lograr la identidad cultural de un grupo o colectivo
artístico, se debe contar con un espacio físico que concentre y cobije al
artista y su arte. Luego debe existir
consecuencia entre política y visión. Por último, permanencia en el tiempo. ¡Una
trayectoria! Estar siempre presente y
activo a pesar de las circunstancias, de los altos y bajos de la
organización. Según su punto de vista: Espacio, Consecuencia y Tiempo, son
fundamentales para consolidarse con
identidad en un territorio. Es indispensable que exista y se tenga un espacio
físico, porque este moldea, define, da
carácter, seguridad y permite echar raíces sólidas.”
Efectivamente, se han ido perdiendo los espacios, hemos ido perdiendo identidad y ni nos hemos dado cuenta por estar pensando solo en el Teatro Municipal.
Primero fue la Sala del TIUN, de la Sede de la
Universidad del Norte sala que estaba aquí al lado. El TENOR, de la CORMUDESI perdió su Sala en los
Ex ferrocarriles de la calle Sotomayor, luego desapareció la Sala Willy Zegarra de la Agrupación
Tarapacá ubicada en la calle Videla. Paso el tiempo y un incendio destruyó la Sala Azul en la Escuela Artística,
posteriormente fue La Buhardilla en los entretechos de la misma
escuela. Le siguió la Sala de la Academia Shakespeare ubicada en la
calle Juan Martínez, después el Espacio Cultural Antifaz de la calle
Riquelme, y el año pasado la Sala
Humberstone ubicada en la calle San Martín. Ocho salas. Nadie protestó, nadie se inmutó, solo se pensó
como solución el Teatro Municipal, que lleva 12 años cerrados y continuará dos
más.
¿Qué hacemos los teatristas?, ¿Qué hacen nuestros creadores?
Buscar alternativas: reducir los elencos, ensayos itinerantes donde
sea y montajes de obras con escenografías simples e iluminación básica. Por
supuesto ni pensar en un autor clásico.
Guillermo Jorquera escribió su libro sobre el TIUN-TENOR, Iván Vera-Pinto sobre su Teatro Expresión. Guillermo Ward también escribió sobre Don Willy Zegarra y su producción literaria, rescató en otro libro el aporte de Jaime Torres y su influencia en los demás, incluso registro en el libro “Nosotros lo Nuestro” a todos quienes estuvieron trabajando por años en Teatro Municipal antes de su cierre.
Sus montajes, sus historias, sus gentes, ese patrimonio cultural
no quedó olvidado.
Este rescate de la memoria que hacemos nosotros como Agrupación Cultural
es primordial, porque es historia, porque hay creación, porque se ha hecho
mucho. Hemos hecho mucho… el Viola Fénix
ya tiene 28 años.
Por lo mismo, agradezco en nombre de la Directiva y de los elencos
de la Compañía de Teatro Viola Fénix, a
los Fondos Regionales de Cultura del Gobierno Regional, el habernos otorgado el
financiamiento que ha permitido rescatar la memoria y la dramaturgia de un
teatro de entretechos. Gracias.









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