Presentación
El Teatro Viola Fénix
Por: Iván Vera-Pinto Soto*
Cientista Social-Director Teatral
En esta misión de hacer memoria, dedico estas líneas a
una entidad que nació en la década de los 90, y que sigue vigente en la escena
iquiqueña. Nos referimos al Teatro
Viola Fénix, fundado por Guillermo Ward, teatrista con dilatada y fructífera
trayectoria en esta manifestación artística.
Cabe expresar que esta nota es parte de una entrevista
más extensa que hice el año 2015, en el marco de la publicación del libro de mi
autoría, Historia Social del Teatro en
Iquique y la Pampa: 1900-2015, articulo
que también salió publicado en el Diario El Longino y en la plataforma
digital Edición Cero del presente año (2018). Aclarado
aquello, dejo que el propio mentor cuente la historia de su institución desde
mi pluma.
“Por cerca de 18 años
(1974-1992) fui integrante fundador de la Compañía de Teatro TIUN-TENOR,
anteriormente ya había iniciado mis pasos teatrales en la Agrupación Teatral
Iquique dirigida por el profesor y actor Jaime Torres Lemus y Cecilia Millar
(1967-1970), pero solo luego de perfeccionarme sistemáticamente recién me
atreví a formar mi propia agrupación. Debía estar consolidado… Luego de hacer una segunda pasantía en
Santiago, ahora de Dirección Teatral en el Magíster de la Escuela de Teatro de
la Universidad de Chile, con el director teatral Sr. Abel Carrizo. Así, en este contexto social, político y
artístico nació la Compañía de Teatro Viola Fénix, cuyo nombre se debe en
gratitud a su lugar de origen. Significa “Violeta renacidas de las cenizas”,
VIOLA por la Escuela Artística Violeta Parra que nos facilitaba “La
Buhardilla”, espacio que consolidó nuestra identidad y FÉNIX en relación al Ave
Fénix, ave mitológica que constantemente renace de las cenizas, como la escuela
que renació del fuego “.
Al preguntarle qué caracteriza al Teatro Viola Fénix, en cuanto a sus
propuestas estéticas, temáticas y/o ideológicas, responde: “Hacemos un teatro integral, muy preocupado
por lo visual. Sus temáticas son pertinentes a la zona, a la región. Contenidos
trascendentales en cualquier cultura, que a pesar de tener raíces regionales,
pueden desarrollarse muy bien en cualquier lugar del mundo. Temas como el amor,
los derechos humanos, el respeto, la inclusión, la solidaridad, la amistad, la
diversidad. Generalmente los fundamentos teóricos poseen una ideología
humanista, positiva, de integración y de visualización de las minorías
discriminadas: identidad sexual, capacidad intelectual, razones económicas,
divergencias políticas, religiosas, etc.”
¿Qué autores, maestros y/o escuelas han influenciado en sus procesos
creativos? Ward, señala: “Constantin
Stanislavski como maestro inicial y padre del “método". Luego todas las
variantes rupturistas que trascienden las posturas de maestros nacionales como
Fernando González y la estética del Teatro Itinerante, Alfredo Castro con la
postura ideológica del Teatro de la Memoria, Andrés Pérez, con el colorido de
sus montajes y el teatro de comunidad, la mística y el respeto teatral
aprendido con Guillermo Jorquera y la rutina disciplinaria enseñada por Jaime
Torres.”
En concordancia con los mayores aportes realizados por su equipo, nos
explica: “Hemos hecho propuestas
llamativas, novedosas y precursoras que aún no se veían a nivel local. Siempre
en la vanguardia de forma y contenido, enfrentando cada montaje como una “nueva
clase” a entregar a la comunidad. La
dramaturgia con contenido social a nivel de teatro Infantil. La publicación, registro y sistematización en
libros para rescatar y poner en valor la memoria de los personajes e
instituciones teatrales y culturales de la ciudad (Willy Zegarra, Jaime Torres,
los Paoletti, Guillermo Jorquera, Pedro Bravo-Elizondo, otros), con el fin que
no se pierda la identidad y la historia local, logrando que todos estos libros
estén en la Bibliotecas Públicas del país, varios de ellos con sitios web, para
el acceso libre de toda la comunidad.”
Como buen conocedor de la historia del teatro nortino de los últimos cinco
decenios, nos detalla que las principales claves que caracterizan a los
organismos teatrales son: el hecho de constituir “teatros de director”. El 90 % de las obras estrenadas son creaciones
propias, de los mismos directores. No hay montajes de autores clásicos, chilenos
o extranjeros. Es un teatro regionalista, con contenidos propios, de acuerdo a
los intereses particulares de sus directores. La otra característica que
define, “es que no existen agrupaciones o
compañías con elencos estables o integrantes permanentes, generalmente es el
director que reúne o forma un equipo para un montaje específico, donde no son los actores los que se destacan
si no sus líderes o directores, quienes además son dramaturgos. Los montajes son simples, minimalistas y de
bajo costo, con elencos mínimos y duran lo que dura la retribución de un
proyecto: ocho funciones.”
“La existencia de actores jóvenes
interesados en profesionalizarse, todos egresados de Escuelas de Teatro o
universidades que vuelven a la ciudad con propuestas “novedosas”, que subsisten
con mucho esfuerzo, constancia, pero luego se dan cuenta de lo complejo y
difícil que es trabajar en una ciudad donde no hay salas, espacios y un público
que se repite y se tienen que devolver en busca de otros horizontes.”
Asimismo, se permite exponer algunos juicios sobre la situación actual,
afirmando que al teatro iquiqueño “le
sobran dramaturgos-directores y le faltan actores destacados, sin considerar los de exportación, quienes ya han hecho carrera en la televisión en
Santiago. Faltan montajes de autores tradicionales y clásicos que permitan
parámetros de calidad tanto en actuación, como en puestas en escena. Faltan salas de teatro para exhibición y para
ensayos, faltan montajes con grandes elencos, falta una cartelera semestral a
priori con el fin de programar espacios. Falta consolidar un sitio web o página
en diario local de carácter permanente y actualizado sólo con las
programaciones teatrales, que visualice la actividad y sea un canal informativo
para la comunidad. Faltan salas públicas y privadas habilitadas para diversos
formatos”.
En la conversación le consulto ¿por
qué hace teatro en Iquique durante tanto tiempo? Nos confirma: “Hago teatro en Iquique, porque aquí nací, estudié, me formé, lo
conozco, me gusta, me reconocen. Soy un referente de consecuencia,
perseverancia e identidad, presente siempre con voz y voto. Porque el “arte
teatral” me ha servido como un canal de expresión uniendo mis diversas
competencias y habilidades en las distintas etapas de mi vida. Ha sido un arte
aglutinador donde fluye la plástica, la literatura, el diseño, la magia, etc.
Mediante el teatro expreso mis sueños. Es mi capacidad
lúdica la que me ha permitido transitar por mundos imaginarios y reales dándole
color y voz. No es el teatro una necesidad imperiosa, es una satisfacción
personal hacerlo bien y con recursos, para que así se plasme el sueño tal cual
se ideó, sin mezquindades, ni rebajas. Razón por lo cual son importantes los
apoyos de los concursos de fondos públicos (FONDART, FNDR, etc.). Si no los
tengo –obsesión compulsiva y poderosa- no lo hago simplemente. No se archivan, no quedan en el tintero, ni
hay urgencia de vida o muerte, ni frustraciones. Mientras tanto la idea va madurando, se
mejora, hasta que en algún momento se concreta, teniéndolo ya todo muy claro.
Pueden pasar 3, 4 años o más. Se da a luz, donde cada nacimiento debe ser mejor
que el otro. Es una superación personal, nada más que eso, personal, lúdica e
irrepetible.”
Finalmente, le interrogamos sobre los caminos y proyectos que visualiza en
el futuro cercano. Al respecto, nos
indica que desea “continuar con el Teatro
Inclusivo, trabajando con jóvenes con
Síndrome de Down en nuevos proyectos. Hacer
más conocido el “Teatro Espontáneo” con el Colectivo Zeta, poniéndolo al servicio de la recuperación de
la memoria de personas vulneradas en sus derechos fundamentales.”
Esta forma de concebir la creación es la energía que le mueve en todas los
aspectos de su ser, y agrega “durará
hasta que esté vivo… por eso lleva toda mi vida y ha durado tanto tiempo en
éste Iquique en que me auto cobijo. Empecé a los 15 años” Y aún sigue comprometido con esta pasión de
vida.
* Vera-Pinto Soto, Iván. (2016) "Historia social del teatro en Iquique y la pampa 1900-2015."



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